El balón monumental instalado en el Centro de Monterrey abrió una conversación distinta sobre arte urbano, sostenibilidad y ciudad rumbo al Mundial de Fútbol. La pieza, elaborada con cables reutilizados retirados de la vía pública, se presentó en la Plaza Zaragoza como resultado visible de la política Monterrey Limpio, con implicaciones urbanas, ambientales y culturales que van más allá del evento deportivo.
Balón Monumental Y Lectura Urbana Del Espacio Público
El balón monumental impacta primero por su escala y presencia. Con tres metros de diámetro e iluminación interior, se integra al flujo cotidiano del primer cuadro de la ciudad. No interrumpe el tránsito peatonal, pero sí lo redirige hacia una experiencia visual distinta.
Desde el enfoque urbano, la pieza resignifica la Plaza Zaragoza como un espacio activo. El arte urbano deja de ser decorativo y se convierte en un mensaje permanente sobre orden y reutilización. La obra dialoga con edificios históricos y con la vida diaria del Centro.
La instalación del balón monumental también funciona como señal de bienvenida. Para visitantes y habitantes, el objeto marca un punto reconocible que conecta ciudad, deporte y conciencia ambiental.


El Contexto Del Mundial De Fútbol Con La Escultura
El balón monumental se inserta en la narrativa previa al Mundial de Fútbol, del cual Monterrey será sede. A diferencia de otras intervenciones temporales, la pieza no recurre a estructuras efímeras ni a materiales nuevos.
El enfoque fue distinto. El municipio optó por cables reutilizados como materia prima, lo que vincula la expectativa deportiva con prácticas sostenibles. Así, el símbolo del futbol se construye a partir de una política urbana existente.
Durante el torneo, la obra permanecerá en la Plaza Zaragoza. Posteriormente, será reubicada en un sitio definitivo. Esta decisión busca que el balón monumental tenga vida más allá del Mundial de Fútbol.
Arte Urbano Con Material Recuperado
El balón monumental fue construido con cable de fibra óptica retirado de postes y fachadas. Ese material, antes considerado residuo, se transformó en arte urbano con un discurso claro sobre reciclaje.
La elección de cables reutilizados no fue estética, sino conceptual. La obra hace visible un problema urbano que suele pasar desapercibido y lo convierte en pieza central del espacio público.
Desde el punto de vista técnico, la escultura demuestra que los materiales recuperados pueden integrarse a proyectos de gran escala sin perder solidez ni presencia.
De cables en desuso a orgullo mundialista ⚽♻️
— Adrián de la Garza (@AdrianDeLaGarza) January 22, 2026
Develamos en la Plaza Zaragoza un balón monumental creado con cables retirados de las calles, una obra que impulsa el reciclaje y celebra el talento local rumbo al Mundial.
Así, Monterrey se limpia, se ordena y se transforma.… pic.twitter.com/y28Jnk08iA
Balón Monumental Y Estrategia Monterrey Limpio
El origen del balón monumental está ligado a la política Monterrey Limpio, enfocada en retirar cableado en desuso para reducir contaminación visual y riesgos urbanos.
Gracias a esta estrategia, el municipio ha eliminado cerca de 800 kilómetros de cable en 54 sectores de la ciudad. En diez meses, se retiraron más de 477 mil metros lineales. El balón monumental traduce esos datos en una imagen comprensible. La política pública se vuelve tangible a través del arte urbano y los cables reutilizados.
Plaza Zaragoza Como Escenario Internacional
La Plaza Zaragoza fue elegida por su valor simbólico y su conectividad. Es un espacio de tránsito constante, cercano a edificios históricos y a rutas turísticas del Centro.
Colocar ahí el balón monumental amplifica su mensaje. La pieza se integra a recorridos urbanos y a dinámicas sociales cotidianas, sin requerir infraestructura adicional.
Durante el Mundial de Fútbol, la plaza será punto de paso para visitantes nacionales y extranjeros. La escultura se convierte así en una carta de presentación de Monterrey.

Mensaje Ambiental A La Ciudad Ligado Con El Balón Monumental
El balón monumental comunica un mensaje ambiental directo. Los cables reutilizados recuerdan que la limpieza urbana es un proceso constante y compartido.
Autoridades municipales señalaron que la obra busca generar conciencia colectiva. El arte urbano se utiliza como herramienta pedagógica para hablar de reciclaje y corresponsabilidad social.
En ese sentido, el balón monumental vincula el entusiasmo deportivo con prácticas sostenibles, sin separar celebración y cuidado del entorno.
Participación Institucional En La Inauguración
La develación del balón monumental fue encabezada por Adrián de la Garza, acompañado por integrantes del gabinete municipal.
Participaron Gaby Oyervides, así como el secretario de Administración Marcelo Segovia Páez y el secretario de Servicios Públicos Héctor Hugo Salinas Cerda.
La presencia de estas áreas reflejó el carácter transversal del proyecto. El balón monumental conecta políticas de servicios públicos, cultura urbana y proyección internacional.
Balón Monumental Como Legado Urbano Permanente
Aunque el Mundial de Fútbol es el detonante inmediato, el balón monumental fue concebido como un legado urbano. Su reubicación posterior permitirá que siga formando parte del paisaje de la ciudad.
El enfoque evita que la obra sea un adorno temporal. Por el contrario, se plantea como recordatorio del momento histórico y de la estrategia Monterrey Limpio.
Con esta pieza, Monterrey suma un referente que integra arte urbano, cables reutilizados y visión de futuro. El balón monumental se consolida como símbolo de una ciudad que aprovecha eventos globales para fortalecer prácticas locales sostenibles.
Con cable reciclado se creó una escultura de tres metros que hoy forma parte del paisaje urbano en el centro de la ciudad. ♻️🏙
— Punto Crítico (@punt_ocritico) January 23, 2026
La pieza acompaña las acciones de limpieza y promueve una ciudad más ordenada y sostenible. 🌍⚽
Entra a Punto Crítico para leer la nota completa. 👀 pic.twitter.com/6k6DIeeYS0








